El Ayuntamiento de València ha abierto el Jardín de Polinizadores en el antiguo cauce del Túria, a la altura del Pont dels Serrans. El espacio ocupa 5.383,93 metros cuadrados dentro de una actuación total de 7.795,87 m² y nace con el objetivo de incrementar la presencia de insectos polinizadores y diversificar los hábitats urbanos de fauna silvestre.
La intervención ha incluido la plantación de 7.979 arbustos autóctonos y cinco árboles, junto con la siembra de mezclas de semillas de flores seleccionadas para atraer polinizadores a lo largo de las distintas estaciones del año.
El momento de apertura no es casual: el consistorio ha esperado a que la vegetación alcanzara su desarrollo óptimo y a que las condiciones fueran las más favorables para la presencia de estos insectos.
Infraestructura para la fauna urbana
Más allá de la plantación, el jardín incorpora elementos diseñados específicamente para albergar fauna. Se han instalado cajas nido para aves y refugios para murciélagos, y se ha construido una zona de rambla seca concebida como zanja drenante.
Varias elevaciones del terreno, delimitadas con troncos y discos de madera, y un murete de piedra completan la estructura del espacio, que actúa como refugio para insectos y otros pequeños organismos.
El recinto cuenta con un vallado perimetral de postes de madera y dos accesos principales, cada uno con un panel informativo. A lo largo del jardín se distribuyen seis paneles interpretativos que abordan las plantas, los insectos polinizadores, las aves y los vertebrados urbanos, con especial atención a los murciélagos.
Fondos europeos y colaboración universitaria
El jardín forma parte del proyecto Renaturalización ciudad de València – Piloto de Biodiversidad, impulsado por el Servicio de Parques y Jardines del Ayuntamiento y financiado por la Unión Europea a través de los fondos Next Generation EU. El proyecto se desarrolla en el marco del programa Renaturalización València 2022, en colaboración con la Universitat de València, la Fundación Global Nature y SEO/BirdLife.