Cada vez es más común en Valencia ver una postal que señala inequívocamente que te estás acercando al casco histórico de la ciudad: un enjambre de bicicletas de alquiler o Valenbisis ocupando el carril bici y, en muchas ocasiones, también la acera o el asfalto en dirección contraria.
Para mitigar esta situación, el Ayuntamiento de Valencia limitará a un máximo de diez personas los grupos de turistas que circulen por la ciudad en bicicleta o patinete. Hasta ahora el límite estaba en quince participantes y, cuando se superaba esa cifra, se debían dividir en subgrupos y guardar una separación mínima de 50 metros entre sí.
Esta nueva restricción se presentará junto con una campaña de concienciación sobre el ciclismo responsable, con el fin de encontrar un equilibrio sostenible entre el flujo turístico y la rutina cotidiana de los valencianos y valencianas. La iniciativa incluirá un decálogo de buenas prácticas dirigido a usuarios urbanos sobre pautas de circulación, seguridad y responsabilidad.
El anuncio de esta medida se trasladó directamente a la Federación de Asociaciones de Vecinos (FAAVV) en la Mesa de Diálogo de Ocio y Turismo. Durante el debate la FAAVV señaló las quejas de los vecinos por la «abusiva proliferación» de terrazas hosteleras en zonas como Ciutat Vella, El Cabanyal y El Palmar.
Los representantes vecinales también denunciaron la contaminación acústica en zonas cercanas a discotecas y recintos de conciertos y festivales, el «servicio deficiente» de los autobuses de la EMT y volvieron a exigir la declaración de Valencia como zona tensionada para limitar los precios del alquiler.