El 9 d’Octubre huele a dos cosas: pólvora y mazapán. La responsabilidad del primero es de los maestros pirotécnicos y del segundo de los muchos obradores y pastelerías de calidad que tenemos en Valencia. Pero este año, de entre todas ellas, la que se ha alzado con el premio a mejor mocaorà según el Concurso de Sant Donís 2026 ha sido Pastelería Aixa, de Puçol.
La pieza ganadora, obra de Eliseo Valls Aixa, está dedicada y reinterpreta en mazapán varios de los elementos más reconocibles de la Mare de Déu dels Desemparats: especialmente su manto, plasmado sobre el tronador. Reproducirlo exigió más de dos horas solo para ajustar el color de la base. La pieza combina más de 20 colores y hasta 30 capas de aerógrafo entre blancos, ocres y dorados, para imitar la textura y la rugosidad de la tela. El tronador y la piula requirieron más de 20 horas de trabajo cada uno.
La piula incluye el anagrama del Ave María, con las iniciales A y M entrelazadas, y una corona de doce estrellas. También aparecen las girándolas, los pendientes tradicionales del ajuar de la Virgen, y flores blancas que simbolizan la ofrenda a la patrona de Valencia. El escaparate, también premiado como el mejor de esta edición, extiende esa puesta en escena más allá del mazapán, con una ambientación ligada a la tradición y al patrimonio valenciano.
Concurso de Sant Donís: 7 premios y más de 45 años de historia

David Esteve Pastisseria logró el segundo puesto en Mejor Mocaorà y en Mejor Escaparate con una propuesta dedicada al Ayuntamiento de Valencia. Trasladó al mazapán el Salón de Cristal, con sus lámparas, suelos y frescos de ángeles, y completó el conjunto con un escaparate que recrea la antigua plaza del Ayuntamiento y sus puestos de flores. El podio de Mejor Mocaorà lo cierra David Pana y el de Mejor Escaparate, Terra de Pa.
Pastelería Soler, se ha llevado el galardón a mejor pieza comercial, categoría que premia la fruta de mazapán que se vende al público. Con atención al sabor, la textura y el acabado, y a que lo que el cliente ve en el mostrador sea lo que se lleva a casa.
Terra de Pa se ha hecho con el premio a mejor innovación. Su mazapán sustituye la almendra por nuez y añade haba tonka, una especia con notas de almendra amarga, vainilla y un punto acaramelado.
Por último, Dulces Martín se lleva el premio a mejor degustación. El jurado valoró las piulas y los tronadors bien cocidos, los rellenos equilibrados y los mazapanes de fruta tiernos, con el azúcar en su punto.
Con más de 45 años de trayectoria, el Concurso de Sant Donís es el más antiguo de su tipo en la Comunitat Valenciana. Solo pueden presentarse las pastelerías con el sello de calidad artesana del Gremio, avalado por el Centro de Artesanía de la Comunitat Valenciana. Pero la tradición de la mocaorà es mucho más antigua y nació de una prohibición.
Según la leyenda, en 1238 los valencianos agasajaron a Jaume I, a Na Violant d’Hongria y a sus soldados con frutas y verduras de la Huerta. La costumbre continuó en las conmemoraciones posteriores, con piulas y tronadors lanzados desde terrazas y ventanas. A principios del siglo XVIII, Felipe V prohibió esas celebraciones con los Decretos de Nueva Planta y los confiteros valencianos las salvaron con mazapán: frutas, verduras, piula y tronador para que el 9 d’Octubre no se quedara sin su fiesta.