No son pocas las referencias mitológicas o fantásticas que hablan de fuentes o lagos milagrosos que curan cualquier enfermedad, otorgan eterna juventud o, incluso, devuelven la vida a los muertos. Si las historias son falsas o están exageradas lo dejamos a cargo de la fe y las creencias de cada uno, pero algo de cierto hay porque en Valencia tenemos una.
A una hora de Valencia se encuentra la Font Salada de Oliva, un nacimiento subterráneo de aguas termales que emerge en plena naturaleza, en mitad del parque natural de La Marjal, y que se mantiene todo el año entre los 21 y 24 grados. Recibe este nombre por el alto contenido en sales sulfurosas de sus aguas que resultan muy beneficiosas para la piel y para tratar afecciones dermatológicas.
Las leyendas cuentan que un campesino abandonó a su viejo burro enfermo en estas aguas, y cuando volvió el animal había rejuvenecido y estaba perfectamente sano. En honor a esta historia también llaman al manantial la Ullal del Burro.
Historias aparte, lo que sí sabemos con certeza es que el acceso es público y gratuito y que desde el mismo lugar nace una ruta senderista que recorre el río Bullent. Un camino muy sencillo de completar, sin apenas desnivel y que permite observar y disfrutar de la biodiversidad de este enclave natural mágico.
Oliva, destino ideal para desconectar

La Font Salada no es el único tesoro natural con el que cuenta Oliva. Esta localidad limítrofe con la provincia de Alicante tiene un encanto especial, no solo por sus casi 9 kilómetros de playas de arena fina casi vírgenes, sino también por la tranquilidad que se respira en sus calles.
Oliva posee cuatro playas con bandera azul: la playa de Terranova-Burguera, la playa de Pau-Pi, la playa de Aigua Morta y la playa de Aigua Blanca; todas ellas pobladas con más de un kilómetro de dunas de arena dorada con vegetación. Además, el parque natural de La Marjal, ofrece otro entorno natural completamente distinto con más de 1.200 hectáreas de humedales y terrenos llanos para recorrer y disfrutar de un ecosistema único.
Por supuesto, como en todo el litoral valenciano, Oliva es un lugar excelente para disfrutar de lo mejor de la gastronomía mediterránea y ponerle la guinda a tu visita disfrutando de una buena fideuà o buen arroz. Este último con producto de proximidad, ya que sus arrozales son famosos por producir arroz de máxima calidad, especialmente la variedad bomba.