El Edificio Viciana, obra del arquitecto valenciano José Fernández-Llebrez Muñoz, ha recibido el Premio Hábitat en los Premios Arquitectura 2026, que reconocen los valores fundamentales de la arquitectura y el urbanismo. El galardón ha sido entregado durante una gala celebrada en el Teatro Alcázar de Madrid, entre otras 25 propuestas finalistas.
El proyecto se ubica en un solar irregular del centro histórico de Valencia y responde a una demanda concreta: que una madre y sus dos hijos adultos, cada uno con su propia familia, pudieran vivir en un mismo inmueble próximo a los principales servicios urbanos, tras dejar atrás una vivienda en una zona a las afueras de la ciudad.
Tres viviendas superpuestas, no un bloque convencional

La solución arquitectónica no siguió el esquema habitual de un edificio residencial plurifamiliar. Cada una de las tres unidades ocupa una planta diferenciada a partir de cota cero y despliega una distribución pasante que conecta la fachada norte —orientada a la calle exterior— con la fachada interior sur, que recae sobre un patio posterior de aproximadamente 10 x 7 metros.
Este patio principal, junto con patios interiores adicionales, garantiza iluminación y ventilación cruzada en todas las viviendas.
Un elemento histórico del solar —el atzucat, espacio estrecho y alargado de origen islámico que linda con la plaza de mayor tamaño— se convirtió en el eje de entrada al edificio. Al canalizar el acceso principal a través de él, el proyecto libera la fachada exterior para abrir más espacios habitables y recupera la función original de ese elemento como umbral urbano singular, en lugar de relegarlo a un patio trasero residual.
Memoria arqueológica integrada en la arquitectura

Durante la fase de excavación, los trabajos arqueológicos revelaron estratos históricos sucesivos del lugar. Dos hallazgos quedaron incorporados al edificio construido: un pozo medieval, visible desde la zona común del sótano, y una serie de baldosas góticas integradas en la solera del patio-jardín de acceso, en el mismo entorno donde fueron colocadas por primera vez hace varios siglos.
Aerotermia, vegetación y normativa histórica

Entre los recursos técnicos del proyecto está la aerotermia como sistema energético principal, el aislamiento térmico y acústico reforzado, los porches y protecciones solares pasivas, y la introducción de vegetación y agua en todos los espacios exteriores. El diseño se desarrolló bajo la normativa urbanística específica del centro histórico de Valencia, que impone condiciones estrictas sobre volumen, altura y apertura de huecos en las distintas fachadas.
El jurado del premio ha valorado especialmente que la intervención sustituyera una tapia degradada por una nueva fachada que activa la relación del edificio con la plaza colindante y mejora la calidad del espacio público.
La reforma y obra se ejecutó a principios de 2025.
Quién es Fernández-Llebrez, su arquitecto
Los Premios Arquitectura 2026 han otorgado en total nueve galardones distribuidos en seis categorías basadas en valores —Sostenibilidad y Salud, Nueva Bauhaus, Hábitat, Rehabilitación, Profesión y Compromiso— más tres distinciones especiales: el Premio de Arquitectura Española, el Premio de Urbanismo Español y el Premio a la Permanencia, este último reservado a obras que acrediten un envejecimiento adecuado transcurridos al menos veinte años desde su construcción.
Fernández-Llebrez es doctor arquitecto por la Universitat Politècnica de València (UPV) con mención internacional y actualmente ejerce como profesor permanente de Proyectos Arquitectónicos en la misma universidad.
Entre sus reconocimientos previos figuran el primer premio del 7th Baku International Architecture Award, coordinado por la Unión Internacional de Arquitectos, y el premio de la 19.ª edición de los Premios NAN de arquitectura española.