La temporada 2026-27 no será recordada como una más en el Valencia CF. El traslado al Nou Mestalla ya es una realidad y, mientras el club planifica cómo repartir los asientos para el próximo curso (y trata de evitar un desastre deportivo), muchos valencianistas ya están pensando en llevarse un recuerdo de Mestalla a su casa.
Es un pensamiento recurrente y un secreto a voces entre los abonados la idea de que, cuando acabe el último partido de la temporada, muchos arrancarán un trozo de césped o se marcharán del templo valencianista con su butaca en brazos. Pero el conjunto che quiere evitar que se generen grandes daños en las instalaciones y propondrá a los socios del club adquirir su asiento por un precio asequible.
Según han informado esta mañana desde el Valencia CF, una empresa externa se encargará de la gestión, acondicionamiento y decoración de las butacas para dejarlas en perfecto estado y que puedan conservarse como un objeto de colección.
El club no ha dado más detalles de cómo se llevará a cabo esta operación. Javier Solís, director general del club, lo ha confirmado este miércoles durante un encuentro con los medios tras la presentación de la nueva campaña y los precios de los abonos para el futuro Nou Mestalla.