Hay organizaciones no gubernamentales que no necesitan presentación y que se han ganado su fama y su reconocimiento a golpe de iniciativas y protestas pacíficas. Greenpeace es, sin la menor duda, una de ellas y que visite Valencia junto a uno de sus buques más icónicos es noticia, pero más aún si nos da la posibilidad de recorrer el Arctic Sunrise de forma totalmente gratuita.
El rompehielos y buque de investigación es el barco más grande de la flota de Greenpeace, protagonista en decenas de acciones de la asociación desde que lo incorporaran en 1995. El navío se podrá visitar en el Puerto de Valencia (junto a la pérgola de la Marina) este fin de semana: el viernes 25, sábado 26 y domingo 27 de septiembre. El horario de visita será de 16:00 a 20:00 horas el viernes; y de 10:00 a 13:00 horas y de 16:00 a 20:00 horas el sábado y el domingo y se incluyen visitas guiadas.
Además, el martes 22 se realizarán diversas actividades como un encuentro con relatores de Naciones Unidas (de 11:30 a 13:30 horas) con entrada libre hasta completar aforo, la grabación de un podcast con Climabar y la ministra Sira Rego (de 18:00 a 19:00 horas), y el estreno de un documental sobre el caso Sagunto y un posterior coloquio (de 19:30 a 20:45 horas).
Precisamente este caso es el motivo por el que el navío de Greenpeace se ha desplazado hasta Valencia, para acompañar a los 11 activistas imputados por bloquear la entrada de un buque gasero en el puerto de Sagunto en 2021. Se les acusa de un delito de desórdenes públicos agravados y el fiscal ha pedido cinco años de cárcel para cada uno de ellos, «una de las mayores condenas que se han solicitado nunca por ejercer activismo ambiental», según la organización.
Greenpeace despliega un ojo gigante en el Hemisfèric como protesta

Esta misma mañana, varios activistas de Greenpeace han desplegado el iris de un ojo gigante de 530 metros cuadrados en la cubierta del Hemisfèric de Valencia, junto a dos pancartas con los mensajes «The world is watching» («el mundo está observando») y «Activism is not a crime» («el activismo no es un crimen»).
Según la entidad medioambiental, las condenas exigidas por el Ministerio Fiscal son desproporcionadas y argumentan que la organización ya ha pagado 160.000 euros en sanciones administrativas como consecuencia de esta acción. En la protesta llevada a cabo esta mañana han participado un total de 43 activistas en solidaridad con sus compañeros imputados, que estarán mañana en las acciones organizadas en el buque Arctic Sunrise.
El Arctic Sunrise el barco que nació para cazar focas y ahora lucha por salvarlas
La historia del Arctic Sunrise es bastante irónica y singular. Antes de pertenecer a la organización ecologista, el barco se construyó en 1975 como un navío para la caza de focas en el Ártico. No obstante, en 1995 Greenpeace lo adquirió a través de una sociedad pantalla, ya que sus antiguos dueños no estaban dispuestos a vendérselo a una ONG en defensa del medioambiente.
Debido a su estructura y a su diseño pensado para deslizarse y elevarse sobre las placas de hielo, este barco ha participado en algunas de las acciones más peligrosas y llamativas de la organización. Es mundialmente famoso por su conflicto con Rusia en 2013, cuando toda su tripulación fue detenida por el ejército ruso durante una protesta pacífica contra las perforaciones petroleras en el Ártico.