Las flores que miles de falleros y falleras depositaron a los pies de la Mare de Déu dels Desamparats durante la Ofrenda de Fallas de este año no terminarán en un contenedor.
El Servicio de Limpieza y Recogida de Residuos del Ayuntamiento de Valencia ha retirado, un año más, los casi 14.000 kilos de flores que componían el manto de la Virgen y les dará una segunda vida: se transformarán en compost para los jardines de la ciudad.
Un ejemplo de economía circular que cierra de manera simbólica el ciclo de una de las imágenes más poderosas de las Fallas: las mismas flores que construyeron una de las estampas más fotografiadas de la semana vuelven ahora a la tierra para nutrir los espacios verdes de Valencia.
Este 2026 la ilustradora y diseñadora gráfica valenciana Xenia Magraner diseñó el manto en una pieza que representaba, en palabras de la propia autora, «el sufrimiento y la resistencia del pueblo ante la guerra y la violencia», plasmados a través de dos siluetas —una mujer y un niño— que se dan la mano sobre un fondo en rojo y amarillo.