Los alrededores de la pequeña pedanía de Campo Arcís esconden varias joyas naturales. Ubicada en el municipio de Requena, esta pedanía de unos 500 habitantes cuyo origen se remonta al siglo XV, cuando era conocida como la «Balsa de Campo Haçis», guarda entre sus prados grandes extensiones de campos de amapolas, viñedos, girasoles y un reciente descubrimiento para muchos visitantes: la lavanda.
La mejor época para ver las amapolas en flor es durante los meses de abril y mayo, cuando se produce la primera floración.
Esta planta tiene una peculiaridad y es que florece dos veces al año: la primera tanda arranca a principios de abril y se extiende hasta finales de mayo; si te la perdiste, en septiembre vuelves a tener la oportunidad de verla en su máximo esplendor, con una segunda floración que comienza a inicios del mes.
Para encontrar estos campos tendremos que desplazarnos hasta el sur de la pedanía y recorrer los prados que la rodean, a través de caminos de tierra y sin pisar las plantaciones. Desde Valencia ciudad, el trayecto es de unos 70 km por la A-3, aproximadamente una hora de viaje.
Cada año, visitantes publican en redes sociales momentos como la floración de las amapolas y la de la lavanda. Esta última tiene una ventana de floración que va de finales de junio a mediados de agosto, aunque el momento óptimo es la primera quincena de julio.
Campo Arcís es además uno de los pocos puntos de la Comunitat Valenciana donde se puede disfrutar de este espectáculo, junto con Alcublas y Ademuz.
También hay unas hectáreas dedicadas a los girasoles y al vino, auténtico patrimonio de esta zona de la provincia de Valencia. Y es que Campo Arcís forma parte de la Denominación de Origen Utiel-Requena, una de las más antiguas de España, instaurada en 1932, que agrupa hoy más de 37.350 hectáreas de viñedo, 110 bodegas y más de 6.700 viticultores. Una razón de peso para combinar la visita floral con una ruta de enoturismo por la comarca.