El 12 de agosto de 2026 no será un día de verano más en Valencia ni en gran parte de la Comunitat Valenciana. Desde las 19.38 hasta las 21.24 horas podremos disfrutar de uno de los fenómenos astronómicos más impresionantes que pueden verse desde nuestro planeta: el eclipse solar total.
La luna cubrirá por completo el sol y proyectará su sombra cambiando por completo la vista y los colores del horizonte. El momento culmén de este fenómeno durará entre un minuto y un minuto y medio, dependiendo de la ubicación desde donde se observe. Para poder disfrutarlo de la mejor forma posible os traemos una lista con los 7 mejores lugares para ver el eclipse solar:
Peñíscola

Conocida por todos, Peñíscola es una de las localidades más bonitas de España, pero también es un lugar idóneo para vivir el eclipse. Muchos metros de playa para observarlo desde la arena, un casco histórico de película con unas vistas privilegiadas desde el Castillo del Papa Luna y ubicada junto a la Sierra de Irta, un espacio natural protegido con cabos rocosos, calas de piedra y playas de arena.
Además, la Generalitat Valenciana ha establecido un punto de observación en el parking disuasorio con aforo para unas 5.000 personas. Si tu punto de partida es Valencia tan solo hay una hora y media en coche de distancia.
Órganos de Benitandús

Si eres más de montaña que de playa una de tus mejores opciones es visitar los Órganos de Benitandús, una formación rocosa que ofrece un paisaje idílico y cuyo acceso es bastante sencillo para los amantes del senderismo. A poco más de una hora en coche, ofrece un espacio lleno de naturaleza y aire puro.
El único inconveniente es que requiere de un poco más de planificación, ya que al terminar el eclipse habrá anochecido y, aunque sea una ruta sencilla, es importante estar prevenido para no perderse o sufrir un accidente.
Marjal dels Moros

Entre Sagunto y Puçol, a tan solo media hora de Valencia, el humedal del Marjals del Moros es un punto de observación de aves situado junto a la costa. Un entorno que acompaña perfectamente las vistas de un eclipse: rodeado de lagunas, praderas y zonas agrícolas, es un área natural perfecta para observar tanto a especies endémicas de la costa Mediterránea como preciosos atardeceres.
Desierto de Las Palmas

Aunque por el nombre se pueda imaginar otro tipo de paisaje, el Desierto de Las Palmas, en Benicàssim y a poco más de una hora en coche de Valencia, es un enorme espacio natural protegido junto al mar.
Prácticamente desde cualquier punto de este parque puedes disfrutar de unas buenas vistas del eclipse, pero lo ideal sería subir hasta el Pico Bartolo para que la vista sea aún más impresionante. La subida te llevará entre 45 minutos y una hora, pero es muy sencilla y está muy bien adaptada.
Castillo de Macastre

Uno de los puntos donde la Generalitat Valenciana ha establecido una zona de observación oficial con capacidad para unas 1.500 personas.
El Castillo de Macastre es una fortaleza andalusí del siglo IX ubicada en lo alto de un cerro de 431 metros de altura. El lugar ofrece unas vistas increíbles de La Hoya de Buñol y, gracias a la altura y al entorno natural que lo rodea, es idóneo para disfrutar de un fenómeno de este tipo sin ningún obstáculo de por medio.
Ermita de Santa Lucía

A hora y media de Valencia encontramos otra de esas joyas de la costa castellonense: Alcossebre. En esta localidad se ubica el mirador de la Ermita de Santa Lucía que, a 312 metros de altura, forma parte de la Sierra de Irta y es otro de esos enclaves desde los que se puede observar tanto el mar como un amplio territorio de La Plana Alta y el Baix Maestrat.
Un punto que solo por su descripción y por poseer una de las mejores vistas de toda la provincia de Castellón ya podemos adelantar que será perfecto para observar este eclipse.
Mirador del Garbí

Un clásico de las rutas senderistas en Valencia y también uno de los miradores más bonitos de toda la provincia. Un espacio que ofrece unas vistas mágicas, un remanso de paz en un ambiente natural a menos de una hora de la capital. Una apuesta segura para aquellos que no quieran alejarse demasiado y que busquen un entorno de montaña con un acceso fácil.