Un local de cuatro metros cuadrados en el Mercado Central de Valencia acaba de hacer historia: este mes de marzo se ha convertido en la subasta municipal de puestos de venta más alta de la historia.
La puja arrancó en 600 euros y cerró en 48.100, multiplicando por 80 el precio de salida y estableciendo el mayor importe jamás registrado en una subasta de mercados municipales de la ciudad.

El espacio, destinado previsiblemente a frutas y verduras, fue adjudicado a un comerciante que ya opera un local similar en otro mercado valenciano.
La operación se enmarca en la ronda de concesiones de marzo, en la que el Ayuntamiento adjudicó 19 puestos, almacenes y cámaras repartidos en seis mercados: el Central, el Cabanyal, Castilla, Rojas Clemente, Russafa y Torrefiel.
Los precios del resto de lotes se movieron en franjas muy distintas, desde los 99,96 euros de un almacén en Rojas Clemente hasta los 2.050 euros de un local en Russafa.