Bajo las calles de las zonas más céntricas de Valencia se esconden los vestigios y las huellas de lo que fue la ciudad siglos atrás. Pero de entre todos los restos de nuestro pasado, hay un lugar que es especialmente relevante por lo que representa: el yacimiento arqueológico y museo de la Almoina.
Este espacio, ubicado junto a la Catedral de Valencia, alberga en su interior el que se cree que es el pozo fundacional de la ciudad (es decir, donde se ubicó el primer asentamiento romano en el siglo II a.C.) y una gran cantidad de ruinas hasta la época mozárabe (unos 1.400 años más tarde).
Un museo necesario para conocer la historia de Valencia y que permanecerá cerrado hasta, al menos, octubre de 2027. El ayuntamiento ha anunciado esta semana el cierre inmediato del centro arqueológico para impermeabilizar y climatizar el espacio y proteger las piezas.
Esta reforma integral pretende mantener el lucernario que permitía observar los restos desde el exterior, pero solucionando los problemas de goteras en las juntas de los paneles de cristal. Estas filtraciones estaban dañando el conjunto del museo y los restos que se encontraban en su interior. Además, se aprovechará esta reforma integral para renovar la iluminación y colocar una pantalla gigante en el acceso.
A pesar de que no existe una fecha concreta para la reapertura, se calcula que los trabajos durarán alrededor de 14 meses y la inversión destinada será de 1.723.777,99 euros.