Los tribunales de la PAU (Prueba de Acceso a la Universidad) del sistema universitario valenciano contarán este año con detectores de frecuencia y otros medios técnicos para localizar teléfonos móviles y dispositivos electrónicos no autorizados durante los exámenes.
La medida, impulsada por la Comisión Gestora de las Pruebas de Acceso y Preinscripción, se presenta como respuesta a la creciente sofisticación tecnológica que amenaza la integridad de estas pruebas.
La secretaria autonómica de Universidades, Esther Gómez, ha presentado este jueves la nueva normativa en la Universitat Politècnica de València, acompañada por el coordinador general de la PAU, José Mas, y por el director de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Telecomunicación de la UPV, Héctor Esteban.
Gómez ha justificado la actualización como una necesidad de “adaptar los controles a la realidad tecnológica actual” y ha subrayado que el objetivo es “garantizar la igualdad de condiciones entre todo el estudiantado”.
La convocatoria ordinaria de la PAU se celebrará, tal y como estaba previsto, del 2 al 4 de junio. La secretaria autonómica de Universidades, en su condición de presidenta de la Comisión Gestora de la PAU, ha solicitado a la Dirección General de Trabajo servicios mínimos del 100 % para el personal docente designado como miembro de los tribunales evaluadores de la PAU en medio de las casi 2 semanas de huelga y reivindicaciones del profesorado valenciano.
Qué dispositivos están prohibidos en la PAU 2026
La normativa prohíbe expresamente la tenencia y el uso de teléfonos móviles, relojes inteligentes, auriculares, tabletas, ordenadores y gafas con inteligencia artificial, entre otros.
No es una novedad que estos aparatos estén vetados en las aulas, pero sí lo es que ahora exista tecnología activa para detectarlos, y un protocolo claro para actuar cuando se localice uno.
Cómo funciona el protocolo de detección
Si un detector registra una señal, el tribunal podrá pedir al estudiante que muestre el dispositivo en cuestión. Si se niega, será acompañado a la sede del tribunal para una nueva comprobación.
Si finalmente se confirma que tenía un aparato en funcionamiento, perderá el derecho a continuar el examen y su calificación será cero.
En los casos en que no sea posible identificar de inmediato al propietario del objeto detectado, la mochila o bolso donde se encuentre será trasladada igualmente a la sede del tribunal.
La normativa también endurece el control de identidad a la entrada. Los estudiantes deberán presentarse con treinta minutos de antelación y mostrar un documento oficial de identificación antes de acceder al aula.
Quienes utilicen la aplicación miDNi para identificarse deberán hacerlo antes de entrar, ya que no se permite acceder con el móvil conectado.
La suplantación de identidad, si se confirma, conlleva un cero en el conjunto de la PAU.