La curiosidad es inherente al ser humano. Por muy absurda que sea la pregunta que nos ronde por la cabeza, tenemos que conseguir una respuesta antes de irnos a dormir. Una cualidad que nos lleva a cuestionarnos cosas como «¿Cuál será la casa más cara de Valencia?» mientras ponemos una lavadora o preparamos la cena un martes cualquiera.
Por si ahora te pica la curiosidad o si tienes siete millones de euros de sobra, te resolvemos la duda: una villa en la playa del Puig de Santa Maria, a 15 minutos del centro de Valencia, con un terreno total de casi 2.200 metros cuadrados, pista de tenis, piscina y vistas al mar.
Villa Llevant, tal y como la han bautizado sus vendedores, se encuentra instalada dentro de la urbanización Play-Puig Les Villes, uno de los complejos más exclusivos de toda la costa valenciana. La vivienda cuenta con un acceso desde el propio paseo marítimo, pero las fachadas vegetales que rodean la parcela otorgan una privacidad total, según indica el anuncio en Idealista.
Pese a no estar demasiado aislada de la zona más turística de la localidad, la casa está lo suficientemente alejada de los grandes edificios como para que la luz solar bañe el jardín durante todo el día.
Ocho habitaciones y pista de tenis profesional
En su interior, la vivienda (de más de 1.200 metros cuadrados de construcción) cuenta con tres alturas, ocho habitaciones (seis en la planta alta y dos en la baja), cinco baños y un sótano con salón y bodega. Además, los vendedores destacan la altísima calidad de la construcción, toda ella hecha con materiales nobles (madera de mobila y suelos de mármol) y una estética que recuerda a otra época, a diferencia de la tendencia actual minimalista.
Sin embargo, la mayor rareza puede que esté en el jardín: una pista de tenis con dimensiones reglamentarias, perfecta para los amantes de este deporte o para profesionales que se estén preparando para competir en un Grand Slam. La zona exterior, rodeada de vegetación y palmeras, también cuenta con una piscina privada de grandes dimensiones, solárium y una zona de descanso ideal para barbacoas o fiestas.
Una casa para «disfrutar en familia», tal y como reza el anuncio, con un precio solo apto para grandes fortunas, porque a los siete millones de euros falta sumarles el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (del 11 % sobre el precio) y los honorarios de la agencia (un 1,5% más IVA), aproximando el coste total de la venta a unos 7.900.000 euros.